¿Las instrucciones de 1 Corintios 16:1,2 son obligatorias para nosotros? ¿Es necesario seguir estas instrucciones cuando una iglesia local colecta fondos para su obra autorizada? Algunos hermanos dicen que no y algunos llegan hasta decir que aquellas instrucciones ni aun eran obligatorias para los Cristianos. Declaran que Pablo no les estaba mandando a los Corintios a ofrendar el primer día de la semana para ayudar a los santos necesitados en Jerusalén, porque 2 Corintios 8:8 dice que él no estaba hablando por mandamiento.
En vista de que ellos concluyen que las instrucciones de 1 Corintios 16:1,2 no eran obligatorias para los Cristianos, argumentan que aquellas instrucciones no pueden ser obligatorias para nosotros. Quisiera ofrecer algunos pensamientos para su consideración sobre este tema.

 

Primero, la instrucción de Pablo en 1 Corintios 16:1,2 fue ciertamente un “mandamiento” para los Corintios. Las palabras “de la manera que ordené” son una traducción de la palabra Griega diatasso. Es usada 16 veces en el Nuevo Testamento y es traducida como sigue:

  • Ordenado (3) – Lucas 3:13; 18:10; Hechos 7:44
  • Ordenó (2) – Hechos 23:31; 1 Corintios 9:14.
  • que ordené (1) – 1 Corintios 16:1.
  • ordeno (1) – 1 Corintios 7:17.
  • Ordenada (1) – Gálatas 3:19.
  • las pondré en orden (1) – 1 Corintios 11:34.
  • determinado (1) – Hechos 20:13.
  • mandé (1) – Tito 1:5.
  • dar instrucciones (1) – Mateo 11:1.
  • mandó (2) – Lucas 8:55; Hechos 24:23.
  • mandado (2) – Lucas 17:9; Hechos 18:2.

 

En la página 142 Thayer dice que diatasso significa “… arreglar, señalar, ordenar, prescribir, dar orden.” Su significado es dado por Arnd & Gingrich en la página 188 como “… orden, dirigir, mandamiento.” La definición de Vine (p. 450), se lee “señalar, ordenar, dar instrucciones, dar ordenas para.”

 

Estos pasajes y definiciones muestran que la palabra diatasso tiene la fuerza de un mandamiento. Cuando se uso muestra que algo estaba siendo requerido. Este es especialmente el caso en 1 Corintios 16:1, porque antes de decir “de la manera que ordené” (diatasso), Pablo le dijo a los Corintios “haced vosotros.” Pablo, teniendo la autoridad de un apóstol, estaba ordenando que esto fuera hecho y esperaba que estas ordenes se siguieran. Nada en el contexto muestra que los Corintios pudieran escoger no seguir las ordenes de Pablo y mantener la aprobación divina.

 

El hecho de que en la segunda carta Pablo decidió “no hablar como quien manda” (2 Corintios 8:8) no significa que él no habló por mandamiento en la primera carta. Ni significa que ellos tuvieran una elección en el asunto. Simplemente significa que en la segunda carta Pablo decidió apelar al sentido del amor de ellos.

Por ejemplo, en Filemón 8 que él podía haberle mandado lo que era conveniente, pero que en lugar de eso decidió rogarle. ¿El hecho de que Pablo decidió no mandarle a Filemón significa que Filemón ciertamente tenía una elección? ¿Significo que eso no era un requerimiento? ¡Absolutamente no! En realidad Filemón no tenía elección en absoluto. Pablo esperaba que Filemón hiciera lo que él esperaba. Esa era la responsabilidad de Filemón. Pablo simplemente escogió, por motivo de conveniencia, rogarle antes que mandarle. De igual manera en la 2 carta a los Corintios la decisión de Pablo de rogarles antes que mandarles no significó que los Corintios tenían una elección o de que ellos no eran responsables. Simplemente significa que él decidió rogarles antes que usar de su autoridad como apóstol para mandarles como lo hizo en la primera carta. De cualquier forma ellos tenían la misma responsabilidad y se esperaba que hicieran lo que él les dijo.

 

¿Las “ordenes” (o mandamientos) de 1 Corintios 16:1,2 o el ruego de Pablo de 2 Corintios 8 son para nosotros en el mismo sentido como lo fueron para los Corintios? No. Porque la necesidad especifica se acabo. Aquellos santos necesitados en Jerusalén no están mas tiempo alrededor. Además las instrucciones en 1 Corintios 16 y 2 Corintios 8 estaban dirigidas específicamente a los Corintios. En efecto Romanos 15:25-28 parece indicar que no a todas las iglesias se les ordenó ayudar a los santos necesitados en Jerusalén. Pero aun cuando las instrucciones para los Corintios no son para nosotros en el mismo sentido que ellas lo fueran para los Corintios, ellas colocan un modelo para nosotros, exactamente como las instrucciones de Pablo en 2 Timoteo 4:2-5 establecen un modelo para los evangelistas hoy día.

 

Las instrucciones de Pablo en 2 Timoteo 4:2-5 fueron específicamente para Timoteo, evidente acerca de las circunstancias que estaban por venir en sus días. No obstante, ¿quién dirá que un evangelista hoy día no tiene que seguir estas instrucciones? De igual manera, las instrucciones de 1 Corintios 16 y 2 Corintios 8 fueron específicamente para los Corintios acerca de las circunstancias en sus días, pero eso no significa que los Cristianos hoy día no tienen que seguir estas instrucciones en circunstancias similares. Por tanto, ¿es la instrucción de 1 Corintios 16:1,2 una “orden” (mandamiento) para nosotros? Si, en la misma forma que 2 Timoteo 4:2-5 es un mandamiento para el evangelista hoy día?

 

En el pasado había observado las instrucciones de 1 Corintios 16:1,2 en una forma retraída. Veía “ofrendar” y lo enfatizaba sin considerar el por qué. Las instrucciones de Pablo se basaron sobre la necesidad que surgió en Jerusalén y como apóstol inspirado le dijo a los Corintios cómo cuidar de esos necesitados. A ellos no les fue dada ninguna elección. Aun si uno estuviera en lo correcto al decir que la iglesia en Corinto podía decidir si ayudaba o no a los santos en Jerusalén, eso no anularía el hecho de que una vez que les fue de esta manera encomendado no tenían elección en cuanto a “cómo” debían continuar acerca de esto. Además ¿qué plan podría posiblemente ser mejor que un plan dado por un apóstol a través de la inspiración?

 

De igual manera hoy día esto no es simplemente un asunto de “ofrendar.” Es “ofrendado” porque hay necesidades que una iglesia local tiene la responsabilidad de atender para lo cual debe conseguir fondos. ¿Pero cómo es que la iglesia local consigue estos fondos? La instrucción de Pablo en 1 Corintios 16:1,2 nos da el modelo que debemos seguir. No tenemos mas que una elección en cuanto al “cómo” lo hicieron los Corintios o en cuanto a un evangelista con respecto a las instrucciones de 2 Timoteo 4:2-5. En la misma forma que usamos 2 Timoteo 4:2-5 para mostrar que un evangelista debe usar la paciencia en su predicación debemos usar 1 Corintios 16:1,2 para mostrar que cuando una iglesia local colecta los fondos esto debe hacerse de esta manera el primer día de la semana. Ambas Escrituras son beneficiosas para instruirnos en la justicia.

Debemos concordar que una iglesia puede tomar una colecta el Domingo. Sabemos que esto es correcto a causa de la enseñanza de 1 Corintios 16:1,2. Pero ¿cómo sabemos que una iglesia puede colectar fondos en alguna otra forma? ¿Dónde está la Escritura que autorice a una iglesia por mandamiento, declaración, ejemplo o inferencia para recolectar fondos en alguna otra forma? Si las Escrituras no autorizan alguna otra forma, entonces una iglesia local puede solamente atesorar fondos por las colectas del primer día de la semana.

 

Algunos argumentan que la razón por la que Pablo en 1 Corintios 16:1,2 le dijo a los Corintios que recolectaran los fondos en la forma que lo hizo no se aplica a nosotros. ¡Esto no es así! Pablo le dijo a la iglesia en Corinto que recolectara los fondos el primer día de la semana de manera que los fondos estuvieran listos cuando el llegara. Es verdad que Pablo no está viniendo a nosotros hoy día, pero el principio de tener los fondos almacenados de manera que estén listos para el momento de la distribución es exactamente tan necesario hoy día. Sería muy inconveniente para el que maneja el tesoro tener que llamar a los miembros conjuntamente para recolectar los fondos cada vez que él nos necesite para escribir un cheque.

 

Aplicamos 2 Timoteo 4:2-5 para mostrar cómo tratar con el problema de las personas apartándose de la verdad aun cuando esto evidentemente fue escrito originalmente a causa de las personas apartándose de la verdad en los días de Pablo. Hacemos esto porque el principio de la necesidad de guardar a otros de apartarse de la verdad es exactamente tan aplicable hoy día. De igual manera debemos aplicar la enseñanza de 1 Corintios 16:1,2 aun cuando el propósito original de Pablo fue el de tratar con las circunstancias en sus días. El principio de la necesidad de que los fondos sean almacenados para el momento de la distribución es exactamente tan necesario hoy día, en consecuencia, el principio aún se aplica.

 

¿Alguien podrá desear saber acerca de lo que es este alboroto? Es acerca de añadir o quitar de la palabra de Dios (1 Corintios 4:6; Gálatas 1:6-9). Si por decir que la iglesia puede únicamente recolectar fondos el primer día de la semana, estoy añadiendo un mandamiento donde Dios no lo tiene, estoy equivocado y condenado. Pero si por decir que no sigamos las instrucciones de 1 Corintios 16:1,2 hoy día una persona es sacada de la palabra de Dios, ¡entonces él esta equivocado y condenado! Le urjo a todos para que estudien profundamente la cuestión “¿Es el ofrendar el primer día de la semana un mandamiento?” Por favor escudriñe la verdad, porque solamente la verdad nos hará libres (Juan 8:31,32).

 

Por: Jaime Restrepo.

(Pueden ver sus estudios en el sitio web: www.ancladelevangelio.org)

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